Pueblo cierra a globovisión

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Por: Miguel A. Jaimes N. 

Lunes, 15/06/2009 09:53 AM

Allí se esconde Leopoldo Castillo uno de los más enconados asesinos

Si la soberanía reside en el pueblo, según lo establece la constitución de la república bolivariana de Venezuela, entonces, porque causas y razones sigue en el aire esa vulgar sede de la intriga y de la conspiración mediática.

¿Cuales pueden ser las causas o las razones para que nuestro pueblo tenga que soportar esta mentira comunicacional? Definitivamente no existen rezones de peso, ni políticas o jurídicas que logren justificar tamaña aberración.

 Todos hemos oído las vulgares escusas dadas por el mayor delincuente de este país, Guillermo Zuloaga. ¿En qué se diferencia este vulgar estafador? con quienes roban, trafican y asesinan en las calles de cualquier ciudad de nuestro país. La actuación de este anciano son petulantes, muy propias de un cínico con poder, estos vulgares actos son practicados al mayor descaro e infracción de leyes violadas contra ciudadanos humildes e indefensos.

¿Cual podría es la diferencia entre Don Zuloaga, robando en el cobro excesivo de vehículos y acaparando los mismos y entre un estafador cualquiera? No existe diferencia, los estafadores visten igual, enfluzados, roban y después con la cara bien lavada niegan y preguntan, ¿de qué se les acusa? Salen inocentones, creen no saber nada. Sus características son el cinismo, la cobardía.

¿Acaso existen diferencias entre este delincuente dueño de Globovisión con los testaferros que utiliza cualquier forajido que estafe en este país? Sin duda, que con la conducta delictiva corremos el riesgo de establecer una anticultura de la trampa, del robo, del descaro. Son los grandes lavadores de capitales.

Guillermo Zuloaga actúa como los grandes capos del narcotráfico, uno se pregunta; ¿Cómo una persona en tan poco tiempo ha amasado una fortuna tan mil millonaria? Este hampón, que actuando como tal, escupe con tal cinismo en sus medios, que él ni sabe, en cuanto se factura un vehículo.

¿Cuando en años pasados se escuchaba el nombre de Guillermo Zuloaga en negocios, inversiones, lanzamiento de empresas, o se oía de sus capitales? ¡Nunca!, y nosotros si hemos vivido en este país y sabemos cuáles son los amos de esta nación.

¿Cuáles son las empresas de Don Zuloaga? ¿Donde se escuchaba de sus inversiones?, y de pronto, de un mes a otro, este rumiante, tunante, exhibe groseras inversiones, concesionarios de vehículos – de los más caros del país –  administradoras, inmobiliarias, importadoras, constructoras, bienes raíces y otras empresas registradas y que operando en el extranjero. ¿De dónde Zuloaga? En que negocio te has metido que te da tanta liquidez que hasta te das el lujo de colocar tu televisora durante todos los días del año para relacionar todos tus programas en contra de este gobierno.

Mientras paseas por tus propiedades en carros blindados y participas en famosos zafarís, asesinando inocentes animales. Zuloaga, como te pareces a los capos de Colombia, a los dueños de los carteles de Cali y de Medellín o a los grandes carteles mexicanos de Sinaloa y Juárez.

Ahora, es el pueblo, el llamado a defender la soberanía del país de esta constante y desmedida amenaza, la cual intenta por todos los medios derrocar un gobierno y su constitución legalmente conformados y avalados en diversos referendos.

Los gobiernos pueden equivocarse, ¡los pueblos no! Y eso es justamente lo que ha pasado en nuestro país desde hace muchos años, donde hemos tenido que soportar el fermentado arrase mental de este pérfido canal.

Entonces, debemos plantearnos la toma permanente y pacífica de este canal por parte de nuestro pueblo, la inmunda Quinta de La Florida, donde se expongan en clases magistrales y exposiciones permanentes de lo que debe ser la nueva comunicación y se denuncie los principios fascistas que han regido este canal.

Debe rescatarse el pensamiento del Informe Mac Bride, encomendado por la UNESCO a inicios de los años ochenta, igualmente existen diversas orientaciones y propuestas de venezolanos y Latinoamericanos sobre lo que debe ser una comunicación por la paz, para el desarrollo, integradora, que conforme un reordenamiento de nuestras difíciles sociedades.

¡Pueblo! Cerremos definitivamente este medio del odio, tomémonos permanente y pacíficamente esta sede, que nadie entre, que nadie trasmita, que no se escuchen más las voces y las risas de la intriga, odio, de la perfidia, de la división, de quienes nos separan, apartan y enfrentan.

Es desde esta sede que se ha dividido a nuestra nación, es esta la sede que mas asesinatos ha encomendado a los sectores que nos adversan, es esta la sede que se burla y persigue los dirigentes de esta revolución, desde esta sede se instiga a la apología del delito y se excita al magnicidio.

Recordemos al toxicómano del Orlando Urdaneta, tenía un programa de opinión nocturno, porque con la noche salen los de aliento homicida para desatar sus opiniones de la pavura mediática. Es el mismo que ha incitado abiertamente el magnicidio, ahora con los gusanos de Miami.

Igualmente Kico Bautista con su programa Buenas Noches, desde este, lo último que hicieron en su odio tan enfermo, fue originar el atentado que sufriera Juan Carlos Amaro, estudiante de la UCV de la escuela de Trabajo Social.

Recodemos la actuación de Federico Alberto Ravoell, Blondi, – la perra amaestrada de Hitler – como su amo Zuloaga le ha encomendado todas las tareas de la conspiración, o acaso, quien podrá olvidar las actuaciones de este en Miraflores, cuando el Golpe de Estado del año 2002 envolviéndose junto a Carmona y militares, curas, empresarios y políticos, abrazados juntos en la rancia ultra derecha.

 Este conspicuo conspirador, – Ravoell – se reunió en Puerto Rico a inicios del año con el ideólogo de la campaña contra Pinochet en el año 1988. Esto con el fin de implementar el cuadernillo negro, el breviario del terror, contra las elecciones de la enmienda de febrero pasado.

Ese canal trasmite con toda su desfachatez la arenga muy propia de Leopoldo Castillo, El Ciudadano, con un llamado: programa “Aló Ciudadano”, escupe bajo su verbo irónico, soez, vocablos de un verdadero sicario, voces de un verdadero paramilitar, gestos de un campeante asesino, modos y abusos muy propios de un conspirador. Son los sonidos de un asesino, son las voces de un alma negra.

El conductor de este programa, participo en “La Operación Centauro” donde estaban implicados agentes cubanos de la CIA residentes en Miami y el entonces embajador de Venezuela, en El Salvador, era Leopoldo Castillo, de quien se ha comprobado, era la fuente de los servicios de inteligencia que identificaron a seis jesuitas los cuales asesinaron en el año 1989.

¿Como sucedió? Leopoldo Castillo recibió y se encargo de la logística  de cuatro mercenarios de la DISIP, los cuales arribaron en una avioneta la cual partió desde el aeropuerto de La Carlota, quienes viajaron con órdenes expresas de liquidar a seis jesuitas.

¿Por qué asesinarlos? Uno de los hechos más repugnantes y viles del homicidio de estos seis sacerdotes jesuitas, que respondían a los nombres de Ignacio Ellacuría, Armando López, Juan Ramón Moreno, Ignacio Martín Baró, Segundo Montes y Joaquín López, profesores todos de la Universidad Centroamericana (UCA), y la escusa fue que estaban acusados de estar vinculados con la guerrilla del Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional, es decir el FMLN.

Fueron aniquilados, en el llamado Jardín de Rosas, sus asesinos riéndose, han contado que estos hombres se arrodillaron y pidieron inconsolablemente por sus vidas, luego ya rendidos por su condición de religiosos se resignaron humanamente a la muerte, se pegaron unos a otros, fueron salvajemente torturados, para luego recibir sendas ráfagas de ametralladoras y Tiros de Gracia en la nuca.

Por sus bocas escurría gran cantidad de sangre por las fuertes torturas que destrozaron sus dientes, labios y narices, entraron en Estado de  shock, lograban oír insultos y risas, acompañadas de las maldiciones que les gritaban ¡esta es la misma suerte de su maestro Oscar Arnulfo Romero Arias!

Mientras morían hincados, balbuceaban una oración, con sus manos fuertemente esposadas hacia atrás, con sus túnicas ensangrentadas y llenas de barro cuando eran arrastrados y pateados inmisericordemente.

Y morían, uno a uno, caían al sonido de las ráfagas de ametralladora, pidiendo justicia quedaron sus labios. Con sus ojos abiertos y lágrimas aun frescas eran escupidos y lanzados unos sobre otros en los propios terrenos de la universidad que hoy los recuerdan con una verde grama y con rosas sembradas en honor a estos seis santos seres.

Y el encargado de recibir y brindar logística a estos mercenarios de la DISIP de entonces, fue Leopoldo Castillo, vean su mirada, su peinado engominado, la forma de sus lentes, su timbre de voz, sus ironías, gritos, insultos, su estilo, sus ojos, las expresiones son las de un asesino que organiza su defensa. Es todo un perfecto homicida, ríe, intriga, juega con su verbo, es fétido su andar, tiene la forma de un asesino, tiene la personalidad de un sociópata.

Pueblo, no sigas permitiendo que estos cadáveres que cargan su propia basura, acosen, escupiéndole al país, no cedamos por un segundo más, que estas voces sigan con sus alaridos, tomémonos este canal de la pavura mediática y que no salga de él, una trasmisión más.

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http://www.aporrea.org/actualidad/a80024.html

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