Presidente, funde escuelas y liceos petroleros. Por Miguel A. Jaimes N.

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Jueves, 16/01/2014 07:43 AM

Presidente Nicolás Maduro: en el Plan de la Patria se leen las admirables líneas que describe a Venezuela como futura potencia energética. En sus páginas se plantea la creación de una Escuela Técnica del Petróleo, donde podrán construirse unas 200 piezas para uso en la industria petrolera.

En el Plan se observa el inmenso desarrollo petrolero que requiere el país. Es muy importante estar a la altura de las nuevas exigencias. El pasado nos hundió bajo políticas antinacionales ocultando la potencialidad energética.

Todo lo desconocido en petróleo ha sido premeditación de sombras interesadas. Habitantes de la oscuridad, se nos negó  las enormes posibilidades que habrían servido para nuestro desarrollo. Con lo cual afirmamos: esta revolución debe comenzar a desintegrar aquellos feroces vestigios que aún manipulan las nuevas ideas.

Presidente: cree instituciones educativas donde se integren la primaria y secundaria, y se ordene a las miles de escuelas y liceos existentes —con la enseñanza regular y básica que el pensum educativo admite— darle un componente petrolero.

Los estudiantes podrán conocer y formarse como las futuras generaciones que orienten la conciencia petrolera nacional. Serán quienes después puedan asistir a una carrera universitaria en áreas energéticas o quizás en muchas de las profesiones en que dichas deben ser creadas.

Presidente. No dejemos para después la deuda petrolera que tenemos con la nación. Debe contribuirse inmediatamente —desde el alto gobierno— a formar las futuras generaciones que crearán, interpretarán, administrarán, dirigirán y propondrán ideas con proyectos irrevocables para la más grande de las reservas petroleras del planeta.

En el estudio e interpretación nacional de esta área permanece una deuda histórica —desde finales de 1800— cuando se dieron las primeras concesiones de explotación. Hoy tenemos la oportunidad —después de más de más de un siglo de emprender la formación en el área energética— para dejar a las expectantes descendencias un declarado futuro y sean quienes manejen con propiedad, autoridad, soberanía y compromiso la enorme reserva que, con el pasar de algunos años, seguirá sorprendiendo al planeta con nuevos descubrimientos.

Estas instituciones educativas podemos construirlas. Ejemplo de ellas son las Escuelas Técnicas Industriales. También existen en Maturín y en San Cristóbal, instituciones en las que primaria y secundaria están orientadas hacia otras importantes espacios que vienen a ser ejemplos de esfuerzos distintos en cuando a lo educativo.

La primera de ellas —en Maturín— orientada al arte y la segunda al talento deportivo en San Cristóbal. De la primera nacen los futuros artistas en las vastas especialidades de la estética; y en la segunda los talentos deportivos. Miremos la Generación de Oro que nos enseñó Hugo Chávez.

Las reservas, rutas, comercios, relaciones y manejos del petróleo jamás se habían visto tan amenazados por tantas guerras como a las que ahora asisten. Desde 1990 las más grandes ofensivas han sido en contra de los países miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP). Ejemplos sobran: Kuwait, Irak, Libia, Ecuador y Venezuela, más los futuros amenazados: Irán, Angola, Argelia. Contra ellos vendrán ahora.

Estas instituciones educativas bien pueden llevar el nombre del fundador de la OPEP Juan Pablo Pérez Alfonso o Francisco Mieres, con quienes el país petrolero está en deuda. Salvador de La Plaza, ministro de otro grande, el presidente Medina Angarita, derrotado por los Estados Unidos cuando propuso el fifty/fifty, más las regalías al 16% y que después de cuarenta años todas las inversiones de las transnacionales petroleras pasaran a manos del Estado sin ningún costo, cosa contraria a lo que inventó Carlos Andrés Pérez, quien le entregó a las transnacionales miles de millones de dólares tras el boom petrolero, pues el precio del barril en su primer gobierno pasó de tres y medio a diecisiete dólares.

Aquí existen suficientes talentos para situarlos en estas importantes plazas de compromisos nacionales. Los muchachos formados en el área petrolera serán los líderes que sostendrán en el mundo la defensa de la OPEP —de la cual somos fundadores—  así como seremos los guardianes de Suramérica y el Caribe: Petrocaribe, Petrosur, PetroAmérica, gasoductos y refinerías que se construyen en Suramérica y El Caribe, más las nuevas relaciones con Irán, Rusia, China, África y los grandiosos proyectos petroleros que mañana se harán realidad.

Tome la palabra presidente Nicolás Maduro.

El autor es: Experto petrolero

[email protected]

@migueljaimes2

Skipe: migueljaimes70

Página Campo Boscán.

Trabajo especial para Diario Frontera.

Enero 18 de 2014

[email protected]

http://www.aporrea.org/educacion/a180132.html

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