A los que hoy están

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Por: Miguel A. Jaimes N. – M sc. Ciencias

Domingo, 11/10/2009 09:24 AM

Dedicado a los caídos después del 12 de octubre

Dar cuenta de varias décadas, plasmadas en incontables letras, capaces de reflejar a quienes hasta hace poco borroneaban los grandes sucesos de la sobrehumana oblación de luchas, no es fácil.

Muchas iniciativas permiten cumplir el compromiso de mantenernos organizados, ganándole al espacio trasversal de los tiempos, manteniendo anhelos de una a otra generación. Esta época, es la vigencia continuada, como condición indispensable que planeara el camino de la Revolución Bolivariana, junto, al socialismo del naciente siglo XXI.

La historia de los movimientos progresistas debe contarse, relatarse y divulgarse, la pluralidad nos ha concentrado en las más duras tormentas, manteniendo la dignidad del aplomo, apartando los desordenes de oradores y trascender hacia el hombre nuevo, el cual, orienta las lecturas de la lejana distancia.

Los niveles y cambios teóricos de la Revolución Bolivariana con la nueva configuración del tablero geopolítico internacional de los recursos energéticos, desenfunda nuevas amenazas contra la región, junto a la Alternativa Bolivariana Para la América, desafiamos un cuarto lugar en la gran economía mundial, distinta de EEUU, UE, China, Rusia e India.

El Presidente Hugo Chávez, en el reciente rol del presente, desarrolla en la expansión multipolar, ideas fundadoras de este proceso revolucionario, tomando como lanza la experiencia de un hombre nuevo, como bien lo ordenaba Ernesto Guevara.

Desde las políticas de cenizas, impuesta por los Estados Unidos, a partir del desarrollo de la Guerra de Cuarta de Generación, impulsada por los dueños de medios de comunicación privada en todo este continente, surge, desde el concierto de las naciones bolivarianas, las vías políticas y constitucionales que orienten al planeta hacia el camino socialista.

Nuestra solidaria nación, ofrece desde nuestros espacios la oportunidad de enganchar a los más diversos sectores e instituciones, sin caer, en el aspecto de la institucionalidad, vemos la necesidad y apoyo de promover desde nuevos valores, las recientes creadas, instancias de organización del poder popular.

Las recientes actividades del Estado hacia la integración de este poder impulsa el establecimiento de la nueva democracia participativa, protagónica y corresponsable, establecida en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

Hermanos, ustedes los que no están, los recordamos en el respeto, por su participación de las pasadas luchas insurgentes, reclamando a partir de los movimientos revolucionarios que lideraron los años duros y acercaron los caminos hacia las intentonas que dirigió el Presidente Hugo Chávez.

Aun sus postulados son libres, el consenso hacia la necesaria profundización de la revolución, en donde se toquen todos los ámbitos, regionales, nacionales y la proyección de los Arcos Andino y Caribeño, bajo un nuevo modelo que defienda nuestra soberanía dentro de los diferentes escenarios de seguridad y defensa territorial.

Éste dialogo con los afines, nos debe invitar a incorporarnos en el rescate de espacios dentro del partido como pilar de organización, dentro de las organizaciones populares, dentro de las estructuras especificas y estratégicas de cuadros, orientados al desarrollo institucional de la nación.

Es de una gran responsabilidad, integrarnos en un claro llamado que impulse la inteligencia social (frentes sociales), es lo único organizado que nos puede salvar la vida frente a la historia.

El “orden mundial” imperialista, ciñe su desespero en la agresiva estrategia militar y económica, llegando hasta nuestras fronteras con el denominado Plan Patriota, los acuerdos de Puebla y el Plan Colombia, bajo el modelo colonizador, nuevamente tomar por asalto el petróleo y dominarnos militar e ideológicamente desde las superestructuras imperialistas.

América del Sur, literalmente se ha movido hacia la integración, un prerrequisito para su independencia; ha ampliado sus vínculos internacionales y ha empezado a enfrentar sus desórdenes internos, entre los cuales destaca el tradicional dominio de la minoría pudiente, sobre un vasto océano de miseria y sufrimiento.

La actual situación colombiana, la cual abiertamente funciona como un centro para las operaciones de El Pentágono, plantea proporcionar acceso privilegiado al abastecimiento militar de EE.UU. Según informes, este país, actualmente es el mayor recipiente de ayuda militar del mundo (aparte de Israel-Egipto).

Colombia, tiene el peor historial de derechos humanos en el hemisferio, desde las guerras centroamericanas en los años ochenta. La ayuda del norte y las violaciones a los derechos humanos ha sido notada desde hace tiempo.

Como ejemplo tenemos, que desde abril de dos mil nueve, el Comando de Movilidad Aérea estadounidense se propone que la base militar de Palanquero en Colombia podría convertirse en locación de seguridad cooperativa, casi la mitad del continente puede ser cubierta por un (trasporte aéreo) C-17 sin recargar combustible, estrategia global de ruta que ayudara a lograr el control hacia otros continentes.

Desde allí se intensifican las acusaciones contra los países del Arco Bolivariano, los señalamientos de narcoterroristas, como lo fue ayer de comunistas y después subversivos, llegan hoy a las acusaciones de ser miembros del Gesvolah y del Hamas. Imputaciones que bien pudiesen catalogarse de pendencieras, pero que en el fondo son el origen para derrotarnos.

Los ensayos de la OTAN sobre nuestras costas y el control definitivo de los recursos naturales de la amazonia, justifican el financiamiento de modelos trasportados y prestados con la oligarquía criolla, junto al desarrollo del neofascismo en la región.

Las Cuarta y Quinta Flotas, en desbandadas desde hace más de medio siglo, creyéndose con responsabilidad para el Caribe, Centro, Sudamérica, y los estrechos oceánicos.

Supuestas operaciones, de combate al narcotráfico, cooperación de seguridad, interacción de militares a militares y adiestramiento bilateral y multinacional, no es más, que la militarización de América del Sur,

La reciente derrota de los EE.UU y Los Aliados sobre Irak, dejó el exterminio del tres por ciento (3%), de su población en dos décadas de esta injustificada guerra contra países desarmados e inocentes.

las recientes siete bases militares de Estados Unidos instaladas en Colombia, sumadas a veinte y seis (26) ya existentes, solo en aquel país, suman treinta y dos (32) centro militares y de inteligencia estratégica orientadas hacia los países miembros de la Alternativa Bolivariana para las Américas. Desde allí, posesionan la derrota y organizan el nuevo avance contra América Latina y El Caribe.

Los recientes descubrimientos de gas y petróleo en las excelentes ubicaciones geográficas de nuestra nación, sumado al magnífico punto geopolítico que poseemos, una vez cumplido el proceso de certificación, nos estaremos ubicando en los próximos meses, como la primera reserva mundial de hidrocarburos. Le informaremos al mundo que nuestras reservas de petróleo ascienden a más de trescientos mil millones (300.000.000) de barriles, mientras que en gas tendremos reservas por más de doce mil trillones de metros cúbicos.

Este escenario activará violentamente a los mayores consumidores del globo terráqueo, quienes financiarán cualquier agresión contra nuestro país, orientando sus pérfidas agresiones, como lo acaban de hacer contra el pueblo de la República de Honduras. Tratan de detener el nuevo tablero internacional de los recursos, bajo un nuevo concepto de seguridad y defensa, geográfico, geopolítico y geoestratégico para la región.

Lo que intentan detener es el nacimiento de la cuarta economía mundial, originada desde nuestras regiones latinoamericana y caribeñas. Quieren separarnos de nuestra corresponsabilidad de poner al servicio del desarrollo para los que nada tienen, una cuota diaria de nuestra cesta petrolera, no pueden detener nuestra “Diplomacia del Crudo” en la conquista de mejores precios, mercados, alianzas y acuerdos.

Nuestro potencial energético nos hace saber con toda humildad, que no somos dueños de nada, como no sea nuestra dignidad, donde el desarrollo y estabilidad de la región nos está conduciendo a nuevos escenarios de integración. Aún, cuando consciente estamos, que la guerra, es por nuestros recursos.

El hondo problema de países sometidos a regímenes despóticos, como Perú y México, los cuales no tiende a mejorarse, dominados por el paramilitarismo, es una clara observancia con resultados que maquillan un bloque político del narcotráfico.

Los más de doscientos veinte y uno (221) campesinos asesinados, sólo desde la promulgación de la Ley de Tierras (noviembre de 2001 Ley Habilitante) los más de ciento cincuenta y nueve (159) líderes sindicales que han terminado presos de estas abominables acciones, las masacres de Cantaura, Yumare, Tazón, El Amparo, las exhumaciones a los caídos en las gloriosa lucha del 27 y 28 de febrero de 1989, los fusilados en las rebeliones de febrero y noviembre del año 1992, nos colocan en una nueva vía que con honor debiera asumir la justicia venezolana, y esto, sumado a los incontables casos de luchadores asesinado y ferozmente torturados.

En la línea ambiental la utilización indiscriminada de agrotóxicos, como reguladores del verdadero uso de la agricultura, mala práctica que eleva a cientos los condenados a morir por la contaminación de sus cuerpos, siendo los únicos beneficiarios “las corporaciones del Veneno”.

Las recientes evaluaciones sobre el impacto climático causado sobre nuestro medio ambiente, son profundas y graves en la condena a la producción y soberanía alimentaria.

La corrupción y el burocratismo, como bien lo señalo El Comandante Guevara, son las principales corrosiones de las estructuras Institucionales.

El imperioso llamado nacional, debe incorporar los verdaderos revolucionarios en los espacios de toma de decisiones, los actuales momentos conciertan de verdaderos cuadros revolucionarios, hoy, desperdigados y no tomados en cuenta, separados de lo que podrían decir o conducir.

La iniciativa está dentro de este volcán, condición indispensable para la participación sin opacidad, estamos ante un cambio generacional político, desde el cual debemos buscar la cohesión en el pluralismo, no podemos seguir con las mismas instituciones con los mismos lineamientos generacionales, neoliberales, debemos buscar herramientas en términos sencillos, procedimientos que se comprendan.

En el Proyecto Nacional Simón Bolívar, está el camino, como alfombra vegetal fértil, donde se siembren las bases éticas y morales para impulsar el proceso revolucionario, como espacio ideal en las propuestas políticas e internacionales.

Las múltiples generaciones y expresiones de lo que ayer fueron, sintieron, ser insurgentes, pero no, quienes aspiran a hacerse del poder, y desde él, imponer el paso y la palabra.

Nunca le colocaron precio a la dignidad propia o a la ajena, ni convirtieron la lucha en mercado, donde lo político es quehacer de marchantes que disputan proyectos, y no clientes.

Desde el pueblo, nunca aspiraron al perdón o las dadivas de un puesto, ni de ningún “cuadre en el PSUV”. Aun, cuando a la mayoría le preocupa la poca invitación que se oye desde aquella organización. Nunca andar simulando participación, menos comprando saldos, para humillar a quienes, siendo, desafío y reclamo, más nunca serán ingenuos.

La justicia se debe desde abajo, la libertad sola no se logra, la democracia es todos los pisos, juntos, en todos los tiempos.

No fuimos moda pasajera que hacia ligera tonada, o fotos blancas y negras que después fueron colores, para que nos archivaran en el calendario de derrotas o en las páginas web que deshonran la verdad histórica, la cual, este país luce con nostalgia.

Jamás seremos el taimado cálculo que finge la palabra y en ella esconde la paz simulada que anhela la guerra eterna, ni el arrepentimiento como si fuésemos una compra-venta.

Lo único que somos es la constante marcha estudiantil, indígena color de la tierra, la que develó y desvela a los venezolanos que aun se esconden y les duele los años crueles. No pretendemos ser portavoces, solo una mesurada voz, entre todos los léxicos, donde resuenen en el tiempo los ecos de dignidad.

Aquí estaremos, no en una lejana espera, no en un arrollador protagonismo, armados o no con fuego, pero luchadores como siempre hemos sido y lo seremos, ayer pueblo, hoy mas pueblo aun.

Desde hace siglos, los poderosos preguntaban a los de abajo, ¿Por qué Bolívar sigue con ustedes? ¿Quién les da permiso señores? Sólo que los de abajo respondimos y responderemos: “Con el permiso nuestro, desde hace exactamente cinco siglos que lanzamos el grito, y fuimos rebeldes indígenas junto a Guaicaipuro, Terepaima, Yoraco, Caracas, Carabobo, Timotocuicas, Guajiros y Caribes, así nos llamamos y siempre lo seremos”.

El imperialismo anuncia desde allá arriba, el final de un temblor, donde todo pasará, y ellos sigan encima de nosotros, dicen que somos pocos, que débiles estamos, que no somos más que una foto, una entelequia, una anécdota, un espectáculo, un desfile, una nota, un producto perecedero con la fecha de caducidad cercana, creen que estamos solos con el Presidente Hugo Chávez, y preparan nuestra derrota, sólo, que esta vez, no obtendrán la corona.

El color de la tierra, es tuyo y porque es tuyo es de todos, porque con una sola mirada nuestra, con una sola palabra, como el reconocimiento constitucional de esta continuada lucha, no seguiremos siendo la vergüenza del color verde del dinero, rebeldes somos porque es rebelde la tierra.

No venimos a decir qué hacer, ni a guiar a ningún lado, venimos a pedir humildemente, respetuosamente, que juntos, no permitamos que vuelva a amanecer sin que esa bandera tenga un lugar digno para nosotros los que somos la fuerza multigrupal.

Estamos con los del pasado y los eternos, concurrimos, los rebeldes perpetuos…

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