Fue en Sirte. Por Miguel A. Jaimes N.

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Miércoles, 02/11/2011 12:50 AM

De Libia a Venezuela. De Gadaffi a Chávez

Sirte, ciudad con no más de setenta y cinco mil habitantes, situada entre Trípoli y Bengasi en la costa sur del Golfo de Sidra, bañada con las aguas del mediterráneo. Estamos en Libia.

Esta ciudad ha sido testiga a lo largo de décadas de importantes hechos, vio entre los más importantes el nacimiento del líder Muamar Al Gadaffi. Fue sede en la firma del tratado para constituir la Unión Africana, también, escenario para la firma de los tratados de paz tras la segunda Guerra del Congo del 2007. Sobre sus tierras desarrollaron todas las conversaciones de paz entre el gobierno sudanés y los rebeldes de la Darfur.

Sirte quedo destruido producto de los incesantes bombardeos de la OTAN; aún permanece fiel a las fuerzas leales del fallecido Coronel Gadaffi.

Allí, funcionaban oficinas de gobierno y queda el Palacio de Congresos, sala de conferencias más grande del norte de África. Recientemente la China Railway Construction Corporation ganó una oferta de 2.600 millones de dólares para construir una línea ferroviaria costera de oeste a este de 352 kilómetros, partiendo de Al Khums a Sirte; y una línea ferroviaria desde el sur al oeste de 800 km de largo para el transporte de mineral de hierro desde el sur de la ciudad de Sabha a Misurata. También, existe la sede de la Universidad Al-Tahadi con trece facultades, incluidas Derecho y Medicina.

Tras los cruentos bombardeos de la OTAN y el constante asedio de las fuerzas del CNT la mayoría de sus habitantes se vieron obligados a huir, instalar carpas en el denso desierto, la arena será su salvación.

Muchos murieron, pagando duras consecuencias quienes lo hicieron de último, pues la ciudad estaba sitiada y la salida de cientos de vehículos y tanques militares hacía suponer que el líder libio estaba enconchado allí. En la huida fueron bombardeados, bajados de sus vehículos y asesinados.

Inmediatamente los aviones de la OTAN no perdieron tiempo y desencadenaron un voraz bombardeo sobre los restos de aquella ciudad.

La tribu de los Warfala combatió férreamente, pero cuando se les acabo la munición tuvieron que retirarse. Al tomar control las fuerzas del CNT y no encontrar a los combatientes se enfurecieron y la emprendieron contra niños, ancianos y mujeres, asesinándolos a todos, incendiaron sus casas y destruyeron absolutamente todo a su paso. Todo quedo convertido en una atrocidad.

Aún, toda la ciudad es una furia. Los llamados Thowars, enloquecidos mercenarios a sueldo han castigaron incesantemente a todos sus habitantes, roban desde sus carros hasta cualquier objeto que se les antoje, violan, mutilan torturan y asesinan a su paso.

Agazapadamente, sale a la escena mundial Omram Yuma Shaban, estudiante de ingeniería eléctrica de veintiún años, anda con tres mercenarios a los cuales hace llamar compañeros, vienen bien armados y visten las mismas ropas que lucían el 20 de octubre, día en que asesinaron al líder libio Muamar al Gadaffi.

Para querer lucirse y sin que nadie lo pidiera, exhiben pruebas de que su historia es irrefutable, colocan sobre una sucia mesa su más preciado botín: dos pistolas, una de ellas en oro y la otra en plata; una bota de cuero negro manufacturada en Londres mas una gorra militar, todo pertenecía a Gadaffi.

Es un agazapado que tuvo la oportunidad de estar cerca cuando el comando conformado por franceses e ingleses capturaron la noche anterior al líder libio. Pero, Omran enseña las pertenencias personales como trofeos, no caben dudas, es un guerrero de papel.

Ellos son los llamados shabab (muchachos) que se lanzaron al combate contra las tropas de Gadafi en los primeros instantes de la revuelta que nació en Bengasi, y que dos días después, el 19 de febrero, se contagió a Misrata.

Todos saben que los rebeldes atacaron a la población, cualquier hombre que salía de su hogar era detenido, sin misericordia asesinaron infantes, aún continúan violando a mujeres, pero es fácil decir ante la prensa mundial y esta así lo asume, que el responsable de todos estos desmanes es Gadaffi y sus seguidores, cuando los habitantes libios saben que son los llamados rebeldes, los supuestos libertadores.

El pueblo libio es tranquilo, no bila, sus ciudadanos son respetuosos, eran un consejo de gobierno y sociedad conformada por muchas tribus, clanes que hacían gobierno en la llamada jamairiya.

Pero la historia cambio desde inicios de año, después que cayó Túnez las fuerzas de la OTAN indujeron que algo pasaba en la region, ya habían introducido hombres a su servicio, espías, agentes extranjeros y de la CIA disfrazados hacían su trabajo, y todo intuía que Gadaffi debía ser derrocado.

Para su captura y posterior asesinato, destrozaron la ciudad de Sirte. Primero, bombardearon indiscriminadamente con aviones y tanques blindados la pequeña ciudad de setenta y cinco mil habitantes, esto permitió ir debilitando los anillos de seguridad que el líder libio había conformado.

Segundo, introdujeron lo más selecto de las fuerzas comando de Francia e Inglaterra, estos hombres combatieron durante días, avanzaban y cercaban cada vez más a los líderes que junto a sus hombres hacían resistencia.

Tercero, detenían, torturaban, interrogaban, asesinaban y volaban la cantidad de vehículos que salían espantados de aquella ciudad.

No les fue fácil llegar hasta donde estaba Gadaffi, pero con tecnología satelital y GPS identificaron los sitios que mas hacían frente y daban respuesta, eran sus escolta, así le capturaron el miércoles diecinueve ya casi tocando las agujas la media noche como lo indicaba el reloj de pulsera de Gadaffi el cual se paralizo producto de los golpes en la escaramuza.

Primero, asesinaban frente a él a sus más cercanos colaboradores, después a su ministro de la defensa lo ajusticiaron, igual desgracia pasó su hijo, torturado y asesinado frente a sus ojos.

Gadaffi fue anestesiado, inyectándole una droga francesa que bloqueaba sus sentidos y lo inmovilizo, apenas pudo caminar. Los combates siguieron toda la noche en Sirte, cuando los partidarios del CNT logran identificar que las fuerzas elites están en el bunker de Gadaffi arremetieron aún mas con todo, y en un momento llego a creerse que las fuerzas de Gadaffi podían rescatarlo, pero fueron aniquiladas.

En la mañana siguiente amanecía y ya todo estaba controlado, las cobardes fuerzas del CNT en su mayoría estaban afuera de la ciudad, las fuerzas de la OTAN los habían reducido a disparar a unas dos cuadras de los complejos residenciales, tenían que hacerlo, pues la prensa de las grandes corporaciones mundiales que también participan del festín y que diariamente sacan imágenes exigían un poquito más de atrevimiento, siempre eran grabaciones ya pocos creíbles, ya nadie creía que de verdad estos rebeldes cruzaban fuego con alguien.

Pero la verdad que el control de penetración lo tenía la OTAN, bombardeaba y sus hombres avanzaban sobre el terreno.

A las primeras horas del alba ya las centrales de inteligencia que participan dentro de los invasores de la OTAN sabían de la captura de quien dicen ellos es Gadaffi, y aún, cuando algunos de estas centrales habían decidido esperar la suerte del mandatario, Sarkozy intervino y ordeno a su comando que era mayoría en comparación con los ingleses que procedieran a asesinarlo, que se lo entregaran a un grupito de los más atrevidos, entre esos estaban algunos extranjeros, mercenarios terroristas de Al-Qaeda y que el mismo fuera asesinado por linchamiento, y así lo hicieron.

Gadaffi fue torturado por espacio de hora y media, posteriormente ejecutado de tiros de ráfaga en su pecho y de un disparo en la cabeza, los mas sádicos apostaron por darle un tiro en el ano, cosa que permitieron las fuerzas de la OTAN, quienes controlaban que el cadáver no fuera descuartizado, pues a quien le mostrarían al mundo.

Los hombres del CNT nunca hubieran capturado a Gadaffi, no tienen estrategia ni entrenamiento para eso, ahora lamentan que a partir de este primero de noviembre las tropas de la OTAN se hayan ido, pues ahora tendrán que enfrentarse a verdaderos guerreros como los Tuareg, hombres de las tribus que han jurado vengar la humillación que recibieron. Ahora las cosas no les serán tan fáciles a este CNT.

Y los que alcanzaron la gloria el jueves veinte de octubre y la sonrisa de Omran, uno de los primeros que asume  la captura del líder libio, quien se abrevio a retratarse como el héroe, ahora tendrá que esconderse en los sótanos de la OTAN, sus otros compañeros ni se atrevieron a salir a la luz pública.

Ahora gobiernan los shabab de Misrata, enloquecidos y descontrolados rebeldes, sedientos de venganza, nadie puede controlarlos, el gobierno es de ellos y Sirte no será prioritaria en la reconstrucción y aunque lo fuera, tardaría mucho en recuperar la normalidad.

A los que con nitidez afirman ante una cámara que acabaron con Gadafi, no tardaran en localizarlos. Su historia, será su fin y los reporteros de CNN que los ayudaron no los protegerán.

Los supuestos combatientes tienen el perfil de ser unos charlatanes, Ahmed Ghazal, empleado de una empresa de hotelería de veintiún años; Nabil Darwish, dueño de un taller mecánico, veinticinco años, Salem Bakir, comerciante de veintiocho años, y tres milicianos más acompañaban al futuro ingeniero eléctrico en la vigilancia de la zona donde el ataque de la OTAN convirtió en chatarra calcinada una docena de coches. Los soldados gadafistas se dispersaron en un intento de fuga tan desesperado como inútil, y los siete shabab se esmeraron en rastrear la árida zona mientras decenas de rebeldes se sumaban a la búsqueda.

Nadie respeto El Corán que cada musulmán lleva en su bolsillo, sin vergüenza exhibieron los cadáveres de Gadafi, de su hijo Mutasim, y de su ministro de Defensa, el General Abu Baker Yunes Yaber, fueron expuestos dentro de un frigorífica del mercado central de Misrata.

Los milicianos fueron asesorados hasta para colocar la cabeza de Gadafi ladeada hacia su izquierda para ocultar el tiro en la sien, y también de tapar con una manta el orificio de bala que Mutasim presentaba en la garganta.

Los lugareños comparan Sirte con Grozni, la capital chechena destruida por el Ejército ruso en la década de los noventa.

Todas estas imágenes y matanza fueron mostradas con un claro mensaje, este mensaje va primeramente para alentar a grupos políticos de derecha, el mensaje es que pueden hacer lo mismo contra Chávez, Evo, Correa, Fidel y Raúl Castro.

Los homicidas están sobre el terreno, entran y salen de ciudades y países, esperan oportunidad, calientan el terreno.

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http://www.aporrea.org/internacionales/a132755.html

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