Día del Padre: Nada que celebrar. Por Miguel A. Jaimes N.

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Sábado, 18/06/2011 10:46 PM

Al camarada Luis Centeno el CICPC le asesino su hijo por venganza

Camarada Luis Centeno,  permíteme que te llame así, aún cuando no te conozca se de tu irreductible compromiso revolucionario. Viejo luchador, y quien sabe, desde sus curtidos años de los más terribles abusos policiales.

Era el dos de enero de dos mil diez, exactamente un día sábado de un año que recién florecía y el cual sería uno de los más duros para el transitar de la familia Centeno.

Su hijo, Pedro Emilio Centeno era detenido, desaparecido, torturado y asesinado por una comisión del Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas, conformada por funcionarios de los estados Monagas y Anzoátegui. Igual suerte corría: José Hernández, amigo de su hijo.

Fueron detenidos con otros jóvenes en el estado Anzoátegui por una comisión que conformó este cuerpo detectivesco con algunos funcionarios provenientes desde Punta de Mata (Monagas).

Investigaban un enfrentamiento que hubo ese mismo día en un local de comida rápida, ubicado en la entrada de Barcelona, y donde murió uno de sus funcionarios: Juan Carlos Osa.

Aún cuando ya tenían identificado al homicida: Rainier Pereira, quien habría estado cercano al grupo de muchachos, pero ellos desconocían de lo ocurrido, sin embargo estos efectivos de estos dos estados orientales practicaron una redada y los detuvieron.

La mayoría de los detenidos después de ser golpeados fueron presentados ante la comisaria del CICPC de Barcelona e inmediatamente fueron liberados por no haber pruebas en su contra, los funcionarios se equivocaron; estos no eran los muchachos.

Pero, Pedro Emilio Centeno y José Hernández, aún cuando también habían sido detenidos, ya no figuraban en la lista de los aprehendidos, habían sido borrados, los funcionarios del CICPC los borraron de la lista de detenidos, y menos se sabe del verdadero asesino, Rainier Pereira, a quien señalan de permanecer “prófugo”.

Obstáculo, José Hernández –amigo de Pedro Centeno- había alquilado un vehículo y el mismo fue avistado por el camarada Luis Centeno, este carro lo tenían estacionado frente a la sede del CICPC, pues lo habían retenido durante la redada.

Allí  es donde Luis Centeno se percata y alerta a los fiscales del Ministerio Público y Defensoría del Pueblo, quienes procedieron a intervenir el vehículo, y sorpresa, encontraron la cartera de Pedro Emilio Centeno con todos sus documentos de identidad en el asiento trasero.

Ante las evasivas de los funcionarios quienes no respondieron con claridad sobre la ubicación de estos dos jóvenes, inmediatamente la sapiencia de un viejo padre y veterano revolucionario percibe que su hijo y amigo habían sido secuestrados y desaparecidos, y sabiendo las consecuencias que traería sin demora denuncia este hecho ante los organismos competentes.

Dolorosamente su afirmación llega a un triste término. Su hijo Pedro Emilio Centeno y su amigo José Hernández, aparecieron asesinados en un sector rural a las afueras de Barcelona, conocido como La Campera.

Los exámenes forenses determinaron que tenían cinco días de haber sido asesinados, sus cuerpos los habían semi enterrados, estaban uno sobre el otro con la intención de ser encontrados, sus manos -al igual que en otras tantas muertes extrajudiciales- permanecían atadas hacia atrás con cintas adhesivas.

Sus cuerpos apenas tenían ropa interior, fueron salvajemente torturados y aún estando con vida, sus cráneos fueron vaciados con múltiples disparos, efectuados todos a corta distancia.

Todos los cartuchos de bala percutidos en la escena de este doloroso crimen corresponden con los casquillos utilizados por el CICPC.

Ese mismo mes de enero de dos mil diez, todos los funcionarios involucrados fueron cambiados a otras delegaciones en el resto del país y hasta ahora el Ministerio Público nunca entregó la responsabilidad que tiene asignada, que es dictar un acto conclusivo y determinar la responsabilidad de los funcionarios implicados. Lo cual es un secreto a voces, hasta los mismos funcionarios policiales señalan a sus “compañeros” de ser los responsables del abominable hecho.

Hasta el cansancio afirmaré que los funcionarios policiales que andan “practicando” asesinatos extrajudiciales son los verdaderos enemigos de esta revolución, quintas columnas, quienes andan al acecho para que nuestro pueblo sienta que las instituciones responsables de ejercer justicia no sirven para nada, y que son más de lo mismo.

Estas son las razones del porque la mayoría de nuestra población ven como más de lo mismo a las instituciones responsables de administrar justicia.

Por esto, existe -por poner unos malos ejemplos- un gobernador en nuestro país que hasta agosto del año dos mil diez llevaba ante la Comisión de Política Interior de la Asamblea Nacional, más de setenta y cinco denuncias por asesinatos extrajudiciales practicados por su “policía”.

Un hecho más: actualmente y de manera efectivísima la responsable de un Circuito Judicial de un Estado de la república está detrás de la acusación contra un juez titular que separaron de su cargo y ordenaron meterlo en una penitenciaria, pues ella considera es el candidato para sustituirla.

Ordenaron meterlo en una penitenciaria para asesinarlo, pues este juez sentenció a policías de ese estado por ejecuciones extrajudiciales y siembra de drogas, y hoy están presos, también sentenció a un grupo de narcotraficantes, y originó un juicio, seguido hasta ahora en otro lugar del país contra un conocido periodista opositor, estafador, es decir ladrón, y a quien han tenido preso, pero ya anda libre.

Pero para el caso del hijo y del amigo del camarada Centeno no hay juez que hable ni fiscales que se pronuncien, pero para haber tenido injustamente por más de 600 días al Cacique Yukpa de la Sierra de Perijá, Sabino Romero, preso en una inmunda celda del estado Trujillo, contra el si hubo 8 fiscales del Ministerio Público que lo acusaran, y a la final la decisión fue: inculpable.

Y otro caso más: para haber tenido por casi un año detenido al estudiante de la UBV William Sanguino, acusado de homicidio, sobró hasta El Helicoide para meterlo e incomunicarlo, y radicar su caso desde el Táchira hasta Caracas.

Por los más de 256 campesinos asesinados aún no hay culpables. Dolorosamente vimos cómo murió pidiendo justicia Tibisay de Avendaño, esposa del dirigente campesino, William Avendaño, compadre del Presidente de la República, Hugo Chávez, asesinado por los ganaderos del Sur del Lago de Maracaibo y de cómo la comisión del CICPC que por el impulso de la entonces Vice Presidenta de la República, Adina Bastidas se instaló en la ciudad de El Vigía (Mérida) y lo que hicieron fue comer y joder por toda esa ciudad y nunca resolvieron nada.

Por eso, allí tenemos los dolorosos hechos que todos estamos presenciando en las cárceles de El Rodeo I y II. Una veintena de muertos, hasta fueron asesinados 8 evangélicos que trataron de interceder entre las bandas rivales. Los heridos ascienden a más de 75. Decomisaron 45 kilos de cocaína, armamento y munición de todos los calibres. Y todos nos preguntamos: ¿quiénes meten una subametralladora a una cárcel y 60 kilos de diferentes drogas encontradas hasta ahora?, pues los miserables herederos de la impunidad de siempre con sueldo, chapa y beneficios socioeconómicos que estos parricidas aprovechan de nuestra revolución.

Los internos sin juicio son la verdadera causa de la violencia de las cárceles venezolanas, más del 75% de los 49.000 detenidos están sin sentencia, es decir, son inocentes hasta que no se demuestre lo contrario.

Sin dudas que el dinero peor gastado, es en policías y en este corrupto sistema penitenciario y de justicia venezolano.

En una pregunta que recientemente le formulara un periodista de Ciudad Caracas a José Vicente Rangel, este afirma las angustias del Presidente Hugo Chávez: Parece que en este tema, igual que en el de la ineficiencia, el Presidente hace grandes esfuerzos, pero no tiene éxito. ¿Comparte esta opinión?

JVR: Sí, me consta que él vive intensamente la frustración de no darle una respuesta. Y lo mismo le ocurre con otros temas, como la inseguridad o el drama carcelario. Vive ese drama de ver que el poder tiene muchos límites, que tantas cosas escapan al control. Es una angustia, una desesperación que a veces se lo traga en las noches…

Razón tiene José Vicente Rangel al afirmar que el sistema carcelario y de justicia es la frustración del Presidente Hugo Chávez.

Por esta causa nuestro país bolivariano, socialista, revolucionario, internacionalista, humanista, solidario y de mas bondades revolucionarias que podamos unir enfrenta un sistema judicial tan penetradamente corrupto en todos los niveles, aquí ni una prefectura sirve, ni los fiscales de tránsito se escapan, pues son los principales matraqueadores.

Es doloroso, pero en nuestro país existen presos inocentes, pagando penas que no han cometido. Y otras víctimas han sido asesinadas.

Este Día del Padre no tendremos nada que celebrar, invito a que recordemos a las pobres victimas de quienes tienen secuestrado nuestro sistema judicial, plasmado en la revolucionaria constitución y cuerpo de leyes, pero hasta ahora, solo letra muerta son. Estaremos en Dolor Mayor acompañando espiritualmente al viejo camarada Centeno, quien estará recordando -como lo hace diariamente- desde su vieja silla de siempre a su querido Pedro Emilio y soñando con su vieja revolución…

[email protected]

http://www.aporrea.org/ddhh/a125315.html

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